LA MUERTE Y EL NIÑO.
La muerte es una situación inesperada y de gran dolor dejando a todos
sus integrantes vulnerables y los niños son los más afectados ante una
muerte imprevisible. Si el niño o niña pierde alguno de sus padres está
situación generara en el pequeño un serio conflicto emocional en todas
sus esferas de vida. Cabe señalar que ante tal pérdida lo más sano y
recomendable es que al infante se le explique la situación que la familia
está presentando. Ocultar, callar, silenciar el tema ante el niño sólo le
formara serias dudas y miedos ante la partida de alguno de sus padres.
Aprender hablar desde los primeros años de la muerte es parte de una
educación tanatológica. Hoy en día hay más apertura e información
ante estos temas tan inesperados de la cotidianidad de la misma vida.
¿Y tú hablas del tema de la muerte con tus hijos?.
Psic/Tanatòloga: Olga Hdèz.

Comentarios
Publicar un comentario